Sheinbaum, 100 días: claridad y certidumbre

En días recientes la revista Forbes incluyó a Claudia Sheinbaum Pardo como una de las cuatro mujeres más influyentes del mundo: aparece junto a nombres como Ursula von del Leyen, Christine Lagarde y Giorgia Meloni; México, a ojos internos y externos, es un país ejemplar, pues vive la continuación de una transformación democrática.

Sucede que la presidenta de México ha llevado su mandato con precisión en estos primeros cien días de gobierno; demostrando claridad y certidumbre; ejecutando acciones precisas; logrando en conjunto con el poder reformador de la Constitución y el pueblo, 16 reformas constitucionales; esto significa un cambio verdadero, tangible e inmediato: la consolidación del proyecto del Segundo Piso de la Cuarta Transformación. Por el bien de todos: un sistema judicial eficaz y transparente.

Claudia Sheinbaum ha dado continuidad a los ideales democráticos, algo que no había sucedido en sexenios anteriores, un proceso que ha expresado tranquilidad a mercados e inversionistas internacionales que harán una inversión por más de 20 mil millones de dólares para 2025. La Dra. también asume uno de los grandes compromisos de la Cuarta Transformación: combatir la desigualdad como algo imprescindible para la nación, en donde se atiende antes que a nadie a las clases menos favorecidas; la lucha contra la pobreza se ha hecho realidad con incentivos económicos que han dejado un país con más bienestar y en donde la gente vive mejor en 2024 que en 2018, según datos del CONEVAL; también ha dado seguimiento al equilibrio social al aumentar el salario mínimo, por el bien de todos: primero los pobres, es una convicción hecha realidad. Sheinbaum además de ser congruente con su ideología es una mandataria práctica y precisa.

La Dra. Claudia hace historia en estos primeros cien días al ser la primera mujer presidenta de México, encarna un gobierno en donde la mayor parte de mexicanas y mexicanos se sienten identificados con sus representantes en el poder ejecutivo. Con el expresidente López Obrador se dio voz a todo un país antes olvidado: la del mundo indígena, de las pequeñas comunidades alejadas de los centros de poder, de las víctimas de la violencia: la de los pobres. Esta voz, se suma a la transformación que genera prosperidad compartida. Ahora, con Sheinbaum, las mujeres son y se sienten representadas por primera vez en 200 años de nación. Por el bien de todos: igualdad sustantiva entre hombres y mujeres.

El liderazgo de la mandataria ha respondido con fuerza a las demandas de representar a un país como México, tan importante geográfica, económica y culturalmente en el mundo; asistiendo este año a cumbres internacionales como la de Rio de Janeiro; comprometiéndose a destinar un porcentaje del presupuesto a la reforestación. También ha brindado certezas en la relación con la Cámara de Comercio Internacional, planteando garantías a los inversionistas extranjeros, haciendo mesas de trabajo y fortaleciendo el Estado de Derecho.

Uno de los puntos clave del gobierno de Sheinbaum ha sido, precisamente, la lucidez; la integridad para dialogar y llegar a acuerdos que benefician a México. Negoció con Joe Biden, por ejemplo, con razón de causa y mano firme los acuerdos bilaterales; lo mismo con el presidente electo Donald Trump, con quien se ha mostrado siempre abierta al diálogo y la cooperación. Lo que sucederá con los Estados Unidos es parte del futuro, pero hasta ahora, se ha respondido con categoría.

Sheinbaum afronta de raíz el problema de la seguridad en México con la consolidación de la Guardia Nacional, con un nuevo sistema de inteligencia y con una estrategia de seguridad de prevención que, en lo personal, como oaxaqueño, me parece definitiva: que los funcionarios públicos estemos presentes en el país yendo casa por casa para conocer la realidad de México, así, si un niño o una niña no van a la escuela o si alguien no tiene empleo, el Estado vuelve a ser el garante de la justicia social, la educación y la vivienda. El reto es grande, pero sólo así se sacará al pueblo del olvido, la pobreza y la desigualdad que son el epicentro de la violencia. Ahora estados como Oaxaca serán parte del desarrollo del país con proyectos como el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec: un hecho paradigmático y fundamental para combatir el rezago de la zona y traer bienestar a la región y, sobre todo, al pueblo de México. Por el bien de todos: inversión y prosperidad compartida.

Claudia Sheinbaum encarna las convicciones más profundas de la Cuarta Transformación y el Humanismo Mexicano, convencida de que por el bien de todos: primero los pobres, justicia eficaz, igualdad sustantiva y prosperidad compartida. Así, da un paso adelante al ejecutar de manera precisa desde el Estado, haciendo reales con reformas y apoyos la transformación de México: la Dra. Sheinbaum ya hace historia con el Segundo Piso de la democracia mexicana.

https://www.milenio.com/opinion/luis-alfonso-silva-romo/columna-invitada/sheinbaum-100-dias-claridad-y-certidumbre?fbclid=IwY2xjawH2OUdleHRuA2FlbQIxMQABHc3R3ZyxUV_2Qx0ssot7tbqkGiGfpO-LYoRqWLZqWL5-wUu3mDq8bMT4FA_aem_3CRrrcQrR2PofuPuVAQ1pA

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